Editoriales

«Del corrido a la estadística: El ‘Carro Colorado’ ya no trae música, trae una cuenta que el comercio no puede pagar.»

 DE PRIMERA…. LA DAMA DE LA NOTICIA

POR ARABELA GARCIA …. 17 DE FEBRERO DE 2026

«Matamoros: Donde los extorsionadores tienen rostro, nombre y hasta ruta de llegada, pero no tienen esposas.»

Dice el viejo corrido que “venían del sur en un carro colorado”, pero en el Matamoros de 2026, la estrofa no es folklore, es una bofetada de realidad. El alcalde Alberto Granados Fávila finalmente soltó la bomba: los extorsionadores están identificados y son grupos foráneos. La pregunta que quema en la garganta de cada comerciante es: ¿Cómo es que «grupos foráneos» cruzan medio país, pasan retenes militares y se instalan en nuestra casa a cobrarnos renta mientras las fuerzas armadas miran hacia otro lado?

El fracaso de la inteligencia de escritorio

Que el alcalde anuncie operativos coordinados con la Federación y el Estado suena a la misma receta de siempre para un mal que ya es crónico. Si el diagnóstico ya está hecho —grupos foráneos plenamente identificados—, ¿por qué Matamoros sigue hundido en este pantano económico? La realidad es cruda: mientras en las oficinas gubernamentales se llenan folios, en las calles de nuestros ejidos y colonias el «cobro de piso» es la única ley que se cumple puntualmente. La Ley Antiextorsión y el número 089 son herramientas de papel frente a criminales que no le tienen miedo a un teléfono, sino a una autoridad que de verdad ejerza el monopolio de la fuerza.

El valiente paso de Granados vs. La parálisis federal

Hay que reconocerle algo al alcalde: le va a entrar al tema. Y lo hace cuando el clamor social ya no es un murmullo, es un grito desesperado. Granados Fávila ha sido claro: «No lo vamos a permitir». Pero, seamos honestos, la policía municipal no puede sola contra mafias estructuradas que traen «ciento de ganas de extorsionar».

¿Dónde está la Guardia Nacional? ¿Dónde está el Ejército? Si el comercio local está asfixiado, es porque quienes debían blindar nuestras fronteras y carreteras permitieron que ese «carro colorado» llegara hasta nuestras vitrinas. El representante de la CANACO, Abraham Rodríguez, aplaude el gesto del alcalde porque cualquier aire es oxígeno para un ahogado, pero una reunión para «ver permisos» este miércoles no detendrá las balas ni las amenazas.

El costo del miedo

«Haya sido como haya sido», las palabras de Alberto Granados marcan un antes y un después. Ya no pueden decir que no saben quiénes son. Si en los próximos días no vemos detenciones de alto impacto, la «identificación» de estos grupos será vista como una complicidad silenciosa de los niveles superiores de gobierno.

Matamoros ya no quiere diagnósticos, quiere cirugías. El pueblo está dando la cara a través de denuncias anónimas a pesar del pánico; ahora le toca a la autoridad federal demostrar que sus uniformes sirven para algo más que para desfilar.

El beneficio para el pueblo es ir adelante, sin titubeos. Pero cuidado, que si la Federación le vuelve a fallar a Matamoros, el pantano económico se convertirá en la tumba de la confianza ciudadana.

Sugerencias   y comentarios arabelagarcia01@hotmail.com

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