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«¡A patear el futuro!: La salvajada educativa de un Mario Delgado que prefiere el balón que el pizarrón»

DE PRIMERA …. LA DAMA DE LA NOTICIA

POR ARABELA GARCIA …. 11 DE MAYO DE 2026

A los jóvenes no se les patea como a un balón. El problema es que, en este gobierno, parece que prefieren ciudadanos que sepan gritar «¡Gooool!» a ciudadanos que sepan cuestionar por qué el dinero de sus escuelas terminó en la bolsa de algún operador político.

En este país, parece que la política y la educación se baten con la misma cuchara, una cuchara de albañil que solo sirve para resanar grietas electorales, pero nunca para construir cimientos sólidos. La última «genialidad» que emana de los escritorios de la SEP es la ocurrencia de acortar el ciclo escolar para empatarlo con el calendario del Mundial. Sí, leyó usted bien: mientras el mundo compite por patentes tecnológicas y soberanía científica, aquí la estrategia nacional es patear el balón para que los niños no se distraigan con las tablas de multiplicar.

Alguien debería avisarle a Mario Delgado que la educación no es una campaña de Morena. No se trata de acarrear voluntades, sino de formar mentes. Pero claro, para quien piensa que la política es un juego de estrategia y «billetazos» —esos mismos que se dice circularon por montones en Tamaulipas para arreglar candidaturas—, el futuro de los jóvenes es lo de menos. Si Delgado ya no tiene la edad, la visión o la capacidad para entender que un aula no es una tribuna de estadio, quizá los mexicanos deberíamos jubilarlo de una vez. Total, necesidad económica no ha de tener; el erario y las «campañas arregladas» suelen ser jubilaciones muy generosas.

La tragedia de los números

Hablemos de realidades, no de porras. Venimos de un apagón educativo provocado por la pandemia donde, según datos de organismos internacionales, México retrocedió casi una década en aprendizaje. Estamos en un estado crítico. ¿Y cuál es la solución de la SEP? ¿Recuperar horas? ¿Reforzar el pensamiento lógico? No. La solución es recortar el tiempo en las aulas.

Es una «ideota» de proporciones épicas. Argumentan el calor, y sí, en Matamoros y en todo Tamaulipas sabemos lo que es dar clases a 40°C en escuelas que apenas tienen un ventilador que rechina. Pero la solución no es mandar a los niños a casa para que vean el Mundial; la solución es invertir en la infraestructura que prometieron y que no llega.

El magisterio: entre el calor y la burocracia

Mientras Delgado sueña con estadios, los maestros están «de la cola». La SEP no les da tregua con la carga administrativa: estadísticas, reportes, formatos y evidencias que deben enviar a marchas forzadas. ¿En qué momento van a cerrar el ciclo con dignidad si les quitan días de calendario, pero les exigen la misma —o más— papelería? Es una falta de respeto al docente y una estafa al alumno.

¿Dónde quedó la bolita?

Lo más cínico de este circo es que estas ocurrencias sirven de cortina de humo. Entre que, si los «BTS» de la política local se acomodan y si el calendario se acorta, nos preguntamos: ¿Dónde quedó Moya? ¿Qué pasó con el famoso Grupo VIP Huachicolero? Esos temas que queman, esos que involucran los «billetes» que mencionamos antes, parecen diluirse entre festejos futboleros y reformas educativas de cartón.

Equiparar el futuro de un país con un torneo de futbol no es estrategia, es ineptitud criminal. Si para Delgado la educación es un estorbo para la fiesta nacional, que se compre su boleto para el estadio y deje el escritorio a alguien que sí sepa distinguir entre un gol y el derecho constitucional a una educación de calidad.

Sugerencias y comentarios arabelagarcia01@hotmail.com

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