Bendición y azote en el campo de Matamoros: 8.5 pulgadas de lluvia devuelven la humedad, pero ahogan cosechas
MATAMOROS, TAM. — La acumulación de hasta 8.5 pulgadas de lluvia registradas en las últimas horas tras la entrada del primer frente frío de la temporada dejó un saldo de claroscuros para el campo del norte de Tamaulipas: mientras representa un alivio de humedad para la preparación del próximo ciclo agrícola, dejó afectaciones inmediatas en cultivos de ciclo tardío y problemas de accesibilidad en caminos rurales.
Al respecto, la dirigencia de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Matamoros señaló que la precipitación era urgentemente necesaria para recargar los suelos tras meses de sequía prolongada, aunque reconoció que el volumen acumulado en tan poco tiempo generó estancamientos en parcelas bajas.
«Estas precipitaciones vienen a garantizarnos la humedad necesaria en la tierra para arrancar con los trabajos de preparación de cara al ciclo de siembra de sorgo, que inicia hacia el cierre del año. El agua siempre es una bendición para la tierra seca, pero la intensidad con la que cayó en esta ocasión provocó anegaciones en siembras tardías de frijol y girasol que ya no se pudieron rescatar, además de dejar intransitables varias brechas y caminos de acceso a las parcelas», afirmó el vocero del sector campesino local, Manuel Gómez.
El representante agrícola añadió que la recuperación del suelo beneficia la perspectiva productiva, pero recalcó que el sector aún arrastra una severa liquidez negativa por el encarecimiento de insumos y la falta de esquemas de financiamiento, por lo que urgió a las autoridades de los tres niveles de gobierno a activar apoyos para el arreglo de drenes, desazolve de canales y rehabilitación de la infraestructura vial rural golpeada por las lluvias.

