El azúcar: el único «amargo» incremento en una canasta básica estable pero bajo presión
POR: Mariela de Alejandro
MATAMOROS, TAMPS. – Mientras el mito de la «cuesta de enero» inunda la narrativa pública, la realidad en los anaqueles de abarrotes cuenta una historia distinta. Lauro Peña, comerciante con casi ocho décadas de trayectoria, aclaró que el único incremento significativo detectado es el del azúcar industrial, el cual subió 110 pesos por bulto de 25 kilos.
Sin embargo, Peña enfatizó que este fenómeno no es producto de la inflación descontrolada, sino de un factor cíclico propio de la zafra.
El ciclo de la zafra: estrategia contra el desabasto
El aumento responde a los tiempos de producción: actualmente el proceso transita del piloncillo al azúcar morena, para culminar en la blanca.
«Suben el precio para evitar el desabasto mientras termina el proceso a mediados de febrero. Una vez normalizada la producción, el costo tiende a bajar», explicó el veterano comerciante.
Peña desmitificó que enero sea el mes de los aumentos generales, señalando que los ajustes reales en la canasta básica suelen presentarse hasta marzo.
Un llamado al oxígeno para emprendedores
Ante una economía que describe como «amolada» tanto en México como en Estados Unidos, el líder comercial lanzó una propuesta contundente a las autoridades: dar tregua fiscal a los nuevos negocios.
- La propuesta: Otorgar un periodo de tres meses de gracia antes de exigir pagos de permisos y trámites.
- El objetivo: Permitir que el emprendedor valide si su modelo de negocio es viable antes de ser asfixiado por la carga administrativa.
La «pinza» laboral: salarios vs. realidad empresarial
Lauro Peña no esquivó la crítica hacia las políticas federales de la Secretaría del Trabajo. Señaló que existe una presión desproporcionada sobre los negocios que ya se encuentran al límite de sus capacidades financieras.
«Suben el salario un 5%, pero los insumos suben un 7% o hasta un 12%. Además, el gobierno exige más vacaciones y pagos más altos cuando los negocios están tronados. ¿Cómo les pides más si no hay de dónde?», cuestionó.
Una lección de 79 años de experiencia
Finalmente, retomando las enseñanzas de su padre, Peña compartió una máxima de supervivencia financiera que hoy es más relevante que nunca: la disciplina del ahorro.
«Cualquiera gana lana, pero no cualquiera la cuida. Para invertir y reinvertir hay que saber cuidar. Si ganas un peso, gasta 70 centavos y guarda 30».
Con esta filosofía, el decano del comercio local advierte que, aunque no estamos «peor que nunca», la situación actual exige una seriedad extrema en el manejo de los recursos tanto públicos como privados.

