Vuelven protestas en París pese a restricción; “calma”, pide Macron
París. Miles de manifestantes salieron a las calles de París ayer pese a las prohibiciones de protestas en varias ciudades francesas tras un fin de semana de enfrentamientos y saqueos generalizados, lo que constituyó el episodio de disturbios más violento en Francia en años. El presidente, Emmanuel Macron, afirmó que quiere “un regreso a la calma” y que escuchará las “demandas e inquietudes” de la comunidad estudiantil en la víspera de las grandes movilizaciones previstas para mañana.
Los organizadores firmaron un documento policial comprometiéndose a mantener estática la protesta en la capital, debido al riesgo de violencia.
Las autoridades francesas prohibieron las manifestaciones no organizadas por sindicatos para el sábado 24 de octubre. En París, la marcha convocada por la Confederación General del Trabajo transitará entre la Plaza de la Bastilla y la Plaza de la Nación.
Asimismo, todas las manifestaciones en Lyon, que sufrió daños patrimoniales el pasado fin de semana, fueron prohibidas para el sábado, al igual que en Marsella, Toulon y Niza.
Además de saqueos e incendios de edificios públicos, Macron denunció “actos políticos e incluso sediciosos”, de los cuales acusó a “grupos organizados de ultraizquierda cuyo objetivo es hacer caer la República”.
En Viena, casi 25 mil estudiantes marcharon con pancartas y tambores en protesta por el insuficiente presupuesto de las universidades públicas, previsto en 16 millones de euros para 2028-2030. Su temor es que la falta de financiamiento provoque pérdidas de empleo, deterioro de las condiciones de aprendizaje, reducción en el número de cursos y oportunidades limitadas para la investigación científica.

