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El Gran Reciclaje Nacional: ¡Pasen por su curul, que el botín apenas comienza!

DE PRIMERA …..LA DAMA DE LA NOTICIA

POR ARABELA GARCIA …..28 DE SEPTIEMBRE DE 2026

Bienvenidos, estimados contribuyentes y sufridos electores, a la gran obra de teatro tragi-cómico-electoral que llevamos disfrutando—sí, disfrutando, no se me pongan intensos—desde hace ya ocho largos años. Porque aceptémoslo: ¿para qué desgastarnos exigiendo congruencia, memoria histórica o principios políticos, si en este país la lealtad partidista dura lo que tarda un político en cambiar de chaleco?

Mientras los exconsejeros del IFE y del INE andan muy espantados advirtiendo que los comicios de 2027 serán los más inequitativos de la historia y que la transición al autoritarismo ya nos hizo check-in sin boleto de regreso, aquí en la hermosa y pragmática provincia nos importa exactamente nada. ¿Elecciones equitativas? ¡Qué palabra tan anticuada! Eso es para ingenuos que todavía creen en los cuentos de hadas de la democracia imperfecta.

La prueba viviente de este realismo mágico tropical lo acabamos de ver en Nuevo León. Miren ustedes qué bonita coincidencia: nombrar a Clara Luz Flores como la nueva coordinadora de Morena en el estado. ¡Toda una lección de superación personal! De militar feliz y contenta durante 22 años en el PRI —ese mismo tricolor que hoy funge como el gran cuco del régimen— a enfundarse en el manto purificador de la Cuarta Transformación, de la mano de sufragios, alquimias territoriales y el viejo y confiable estilo de la escuela de Abel Guerra.

¿Y saben quién se quedó mirando los toros desde la barrera? Tatiana Clouthier. Claro, pobre ilusa, pensó que esto se trataba de ideales, de congruencia, de una trayectoria ciudadana limpia y de construir un país diferente. ¡Error de novata, Tatiana! En el México moderno, los perfiles que vienen de otro mundo político —uno donde la palabra y la coherencia aún valían algo— estorban. Aquí no se busca a los fundadores que soñaban con un país plural; aquí se necesita a los profesionales del pragmatismo, a los maestros del reciclaje político que saben exactamente cómo repartirse el botín.

Lo advertía Lorenzo Córdova con cara de no dar crédito: autoridades electorales que hacen como que la virgen les habla mientras las candidaturas se cocinan frente a sus narices, y la maquinaria oficial operando a todo vapor. Pero, oigan, no se amarguen. Como bien dicen los cínicos de alcurnia: mientras el voto siga contando (aunque cuente doble, chueco o maquilado), hay esperanza. Esperanza de seguir viendo a los mismos expriistas y expanistas de siempre saltando de barco en barco como ratas expertas en supervivencia, mientras el ciudadano de a pie se conforma con aplaudir en las redes sociales.

A fin de cuentas, nos han entrenado para aceptar lo que estamos viviendo: un sistema donde los colores cambian, pero los actores y las mañas son exactamente los mismos.

Y ahora es su turno, estimados lectores: ¿Ustedes también ya se resignaron a que Morena sea el gran zoológico de expriistas, o todavía tienen esperanza de que la congruencia regrese a la boleta en 2027? ¡Los leo en los comentarios!

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