Nacional

ASEDIAN LAS PROTESTAS ANTES DEL MUNDIAL ESTA PREPARADO EL GOBIERNO MEXICANO

Quedan pocas horas  para que México dé la patada inicial del Mundial y el país vive sus últimas jornadas de ensayo general. Evitar las movilizaciones el día de la inauguración es ya una quimera: las negociaciones con los maestros han encallado y los colectivos de búsqueda marcharán para visibilizar a sus familiares desaparecidos. Con todos ya en sus puestos y las cartas sobre la mesa, la vista está puesta en sortear el que sería el peor escenario para el Gobierno de Claudia Sheinbaum, que la imagen de un policía golpeando a un docente dé la vuelta al mundo el día que el país se juega su gran imagen internacional. No es un temor infundado: el primer día de protestas, un maestro perdió un ojo tras los altercados con la policía. Estas dos semanas han puesto a prueba los dispositivos de contención y este miércoles será la última oportunidad de afinar la puesta en escena. Con la intención de despresurizar, las autoridades han cancelado las clases para el jueves y han implantado el teletrabajo para los servidores públicos.

La inauguración será el primero de los cinco partidos que se disputen en Ciudad de México. Son 13 en total para el país, al que llegarán más de cinco millones de aficionados, según las previsiones oficiales. Una energía mundialista en la que confía el Gobierno para diluir los reclamos. El torneo, el tercero que alberga el Estadio Azteca, ha servido de catalizador para un país agujereado por crisis sociales. Miles de maestros —10.000 según el sindicato, 3.000 según el Gobierno— están acampados en el centro histórico capitalino desde hace dos semanas con la misma demanda que hace 18 meses: volver a las pensiones públicas, una petición irrealizable para el Ejecutivo. Por eso, 50 mesas de trabajo después, ni Rosa Icela Rodríguez ni Mario Delgado, los secretarios de Gobernación y Educación, que encabezan las negociaciones, han logrado evitar el regreso a las calles de la Coordinadora Nacional (CNTE), pese a las advertencias de hace un año. De momento, el enorme despliegue policial les ha impedido llegar al Estadio Azteca y al Zócalo, donde la presidenta tenía previsto asistir al partido inaugural, ahora en el aire, a la espera de la evolución de la protesta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *