Trump lidera convención del Partido Republicano para evitar caída electoral
Washington y Nueva York. Ante alzas astronómicas en el precio de gasolina, una economía que sólo beneficia a los más ricos, una guerra que no se puede ganar y el continuo desplome de su aprobación en las encuestas nacionales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, empieza a no ser tan bienvenido en su propia casa política y su respuesta es más circo e intentar desviar y despistar la atención pública cada día mediante un torrente de memes y declaraciones cada vez más provocadoras.
Al convocar en Dallas a una inusual convención nacional del Partido Republicano (estos encuentros los realizan las dos organizaciones políticas cada cuatro años justo antes de las elecciones presidenciales) este miércoles y jueves, donde el jefe de la Casa Blanca es el acto principal ambas noches, Trump resaltó que el propósito era impulsar a sus candidatos legislativos para asegurar que logren mantener la mayoría y el control de ambas cámaras del Congreso en los comicios de noviembre.
Pero varios de los candidatos legislativos de su propio partido, sobre todo los más vulnerables, no necesariamente desean su apoyo y respaldo explícito, ni quieren resaltar su relación con el mandatario en esta coyuntura, ya que Trump es cada vez menos popular entre el electorado, incluso en las filas republicanas.
Eso lleva a un momento muy delicado en el cual los aspirantes republicanos tiene que caminar en la cuerda floja, ya que no pueden distanciarse públicamente del padrino político nacional de su partido, pero al mismo tiempo tampoco desean ser los “candidatos de Trump”.
Los sondeos y análisis electorales siguen indicando que los republicanos perderán su mayoría en la Cámara baja y no se descarta que también ocurra en el Senado. Y eso tiene todo que ver con el desplome de la aprobación del líder máximo de ese partido, el actual ocupante de la Casa Blanca, en gran medida por las consecuencias adversas de sus políticas.

